viernes, 25 de mayo de 2012

Fear


El problema es no atreverse a encontrarse con el miedo.
Es tan difícil encontrar el tiempo perdido, algo con lo que la soberbia y la codicia están concienzudas y son todas unas expertas.
Al parecer es tener tanto miedo como despertarse con escalofríos, sudando, y simplemente con un sobresalto.
Puedes tener miedo a un perroflauta o estar podrido por la puta venganza que todavía prometes conseguir.
Cuando te comprometes con algo infinito, con algo imposible, no dudas en perseguirlo hasta conseguirlo, sin darte por vencido.
Pero puede que resulte un engaño tan ambiguo que te complicas con cosas tan exuberantes que son demasiado para ti.
Engaño. Esa es la palabra más utilizado en el diccionario cuando estás con problemas, cuando te sientes solo, perdido, sin encontrar el camino verdadero, la felicidad sumita en la misera tristeza.
Puedes tener un miedo a un perroflauta, pero a ti mismo no.

Por Ana Diez,
 http://queeltiempopare.blogspot.com.es/